Dentro del campo de
las inversiones, los metales preciosos están presentando un buen
comportamiento por lo que los inversores cualificados y minoristas están
dedicando una buena parte de sus carteras a los metales preciosos. En esta
tesitura, a nivel de inversores particulares, debemos tener presente que contra
todo pronóstico, las inversiones en metales no son inversiones con rentabilidad
asegurada y están sujetas a las fluctuaciones del resto de mercados
financieros.
Desde algunos
frentes ya se está hablando de burbuja
inversora en el oro, en todas sus variantes, pero la realidad es que a más
volatilidad e incertidumbre en el resto de mercados, la cotización de los
metales preciosos sigue al alza. Como siempre recomendamos la prudencia y el
análisis pausado de nuestras decisiones de inversión deben ser la directoras de
nuestro dinero y para todos los que os interesen los mercados de metales
preciosos, os presentamos las cinco formas más usuales de invertir en
metales preciosos.
Compra directa de
metales preciosos
La fórmula más
convencional para invertir en metales preciosos se tiene mediante la compra
directa de los lingotes de metal. Se puede comprar oro, plata, platino… Para
comprar o vender metales preciosos en lingotes, debemos recurrir a empresas
especializadas en estas transacciones. A la hora de comprar o vender metales
bajo esta fórmula, debemos comprobar siempre los siguientes aspectos:
- Pureza del lingote. Debemos buscar el
99,9% aunque existen lingotes de distintos grados de pureza de metal
precioso.
- Certificado internacional en el metal o
cuño / sello.
- Factura de la compra, para hipotéticas
reclamaciones. Tengamos presente que el oro de inversión está exento de
IVA, por lo que no paga impuestos adicionales.
- Certificado de la empresa fabricante que
tendrá que contener la marca, la ley, el número de identificación, la
fecha de fabricación y el peso.
Los metales
preciosos en lingotes tienen problemas de seguridad, dado que debemos contar
con un lugar seguro para almacenarlo, requieren una logística de envío y no es
la forma más útil para operar como inversión. No obstante, a España ya han
llegado máquinas autovending que dispensan lingotes de oro, más a
título de curiosidad o regalo que a título de inversión futura.
Los
símbolos de la riqueza y los sueños (I): el oro y la plata
Inversión en metales
preciosos mediante fondos de inversión
Si recordamos
la clasificación
de los fondos de inversión, podemos ver cómo existen fondos de tesorería o
fondos de activos de renta variable cuya inversión se destina íntegramente a
metales preciosos. Estos metales pueden ser el oro, la plata, platino o
combinación de varios metales.
La gestión de fondo
puede replicar también un índice de valor de cotización de metales o puede
apostar por fórmulas más complejas de inversión en metales operando con
contratos de futuros. Para inversores menos especializados o más pasivos que
quieren depositar su dinero en metales, el vehículo de los fondos es la mejor
alternativa. No obstante, conviene leer bien el folleto del fondo para
comprobar el alcance de la inversión y también las comisiones de gestión y
tiempos mínimos de permanencia si se exigen.
Inversión directa en
empresas mineras mediante acciones
La tercera vía de
inversión en metales la tenemos mediante la compra de acciones de empresas
mineras, especializadas en yacimientos, explotación y venta de minerales con
metales preciosos. En estos casos, más que una inversión directa en metales
preciosos, invertimos en un modelo de gestión, en una empresa que explota
diferentes líneas de negocio y que requiere un análisis más detallado de la
empresa, además de las variaciones de precios de los metales en los que tenga
las principales líneas de negocio.
La ventaja de esta
vía, la tenemos en el hipotético reparto de dividendos como flujo positivo de
tesorería para nuestra inversión, punto que no cubrimos en ninguna de las otras
vías de inversión, salvo en los casos que tengamos fondos de inversión que
reparten dividendos.
Invertir en metales
preciosos mediante otras vías
Dentro de las gamas
de inversión más sofisticadas tenemos lo contratos de futuros, los contratos
por diferencias y las inversiones
en ETF´s que invierten directamente en metales preciosos.
- Los contratos por diferencias o CFDs nos
los explicó
magistralmente Pau y tal y como vimos comportan inversiones
basadas en el precio y fluctuaciones de muchos activos financieros. En
este sentido, los riesgos inherentes a la multiplicación de valores y al
apalancamiento en el que se opera, tienen que estar muy controlados y se
recomienda esta vía solo para inversores más avanzados.
- Al igual que los contratos por
diferencias, los contratos de futuros son productos financieros complejos
y la negociación de estos contratos es muy reducida en España en el
segmento de los metales preciosos.
Los mercados
financieros en los que se negocian son en Londres y Frankfurt principalmente y
por tanto, los costes de gestión son superiores a las inversiones en productos
financieros dentro de nuestro país.
Tal y como podemos
apreciar, para invertir en metales preciosos disponemos de múltiples vías de
inversión y por tanto, en función de nuestro propio conocimiento de los
mercados así como de las proyecciones futuras de los valores de los metales,
nos amoldaremos mejor a un mercado u otro.
En esta
tesitura, destinar una parte de nuestras inversiones a los metales
preciosos es una buena opción pero siempre y cuando tengamos muy presentes
los riesgos de mercados con alta fluctuación como es el caso.

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